Colaboraciones para la Página Oficial de la Ciudad de Cádiz - España - Nota 3

Carnavaltur

El Carnaval, una tradición occidental, tiene una profundidad histórica que se remite a celebraciones rituales de propiciación de dioses protectores del agro, y de la producción en general, en Grecia y Roma, mucho antes de la aparición del cristianismo. Su asentamiento en América es reciente y data de la época colonial y períodos posteriores de constituciones de las diversas Repúblicas en los países a donde llegó.

En Colombia el Carnaval de Barranquilla, de cuya existencia existen registros desde el año 1876, durante mucho tiempo se había estado celebrando como una festividad local, pero desde hace un par de décadas se ha convertido en un acontecimiento que pretende sacudir el litoral del Caribe Colombiano y atraer la atención de propios y extraños, que, de hecho, se dan cita por miles, en cada Carnaval, en esta ciudad portuaria e industrial, emplazada en la desembocadura del río Magdalena en el Mar Caribe; “la Puerta Grande de Colombia” , como se llamó a esta bella y gran ciudad en alguna época, capital del Departamento del Atlántico, sobre el litoral Caribeño Colombiano. De hecho, la aparición del Carnaval en Barranquilla se correlaciona con su auge como puerto marítimo y ribereño y constituye el contexto por excelencia en el cual la ciudad, encuentra un símbolo vital de identidad en el panorama nacional.

Descripciones, estampas, registros y recuerdos del Carnaval de Barranquilla en su expresión formal y recuentos de sus vivencias en el fragor de su celebración anual, se encuentran profusamente en escritos, narraciones fílmicas, y hasta pinturas, ó en la narrativa oral de sus participantes. Hay miles de gentes que asisten año tras año como parte vital de comparsas, comedias, disfraces, enmascarados, carrozas ó danzas, folclóricas, locales, Americanas, Africanas, en los cuantiosos niveles de organización de la multitudinaria fiesta ó como simples espectadores en los clubes ó en las calles de la ciudad.

Cuando se menciona el Carnaval de Barranquilla como fiesta que data de tiempos coloniales, los relatos y artículos lo señalan genéricamente como una celebración introducida por los españoles desde muy temprano. No obstante, cuando se analizan documentos sobre los orígenes de la fiesta y sobre los perfiles de Festividades vecinas, de comarcas linderas, y que habrían dado lugar a algunos perfiles del Carnaval de tradición étnica, se observa y se deduce, asimismo, que los rituales tienen también una indiscutible procedencia Africana, producto del gran flujo migratorio de aquel continente, que caracterizaron los primeros siglos de la colonización americana, antes de la abolición de la esclavitud en los diversos países.

Estas celebraciones de los negros, habitualmente nunca han sido características de festividades que por mucho tiempo se han venido celebrando como Carnaval en Europa. Claro que, cuando el Carnaval fue introducido con sus propios perfiles occidentales, estas celebraciones de negros en el litoral atlántico Americano, paulatinamente se fueron incorporando a las festividades del Carnaval y sus participantes empezaron a integrarse a las masas indiscriminadas de celebrantes callejeros.

Así, aunque en Colombia, al igual que en otros lugares de América, las tradiciones de origen africano forman parte hoy del trance del Carnaval, no cabe asimilarlas a un rito de procedencia occidental. Las tradiciones africanas tienen su propio origen, y su fuerza cultural ha sido suficiente como para haber caracterizado hasta hoy día, las marcas imborrables de este maravilloso Carnaval Caribeño. El Carnaval tiene cuatro días de expresión intensa, que empieza un sábado y termina el martes anterior al Miércoles de Ceniza, según el calendario Carnestoléndico Universal. Pero existe una vieja costumbre “Barranquillera” : El “Bando” , proclama oficial, en forma de decreto Municipal, que se lee cada 20 de Enero, en algún sitio público. Allí se da cuenta oficialmente, de la iniciación del nuevo Carnaval, en forma de orden y de sentencia pública. Fueron muchas las veces que el Bando fue leído por el mismo Alcalde de la ciudad de Barranquilla, acompañado por muchos de los grupos de Cumbiambas y Congos, que caracterizan como marca única, este peculiar y bello Carnaval Colombiano.

Y luego....., la fiesta, en lo que queda de enero, hasta el primer Sábado de Carnaval, con la Batalla de Flores, que es el desfile inicial de carrozas, con la presentación de los diversos barrios y comarcas vecinas; luego llega la Gran Parada del domingo, desfile principal de todos los grupos participantes; y posteriormente los diferentes niveles de Celebración en los días sucesivos, con música, bailes, presentación en escenarios, etc..

Un largo peregrinar de grupos de Danza de Congos, Cumbias, Cumbiambas, Danzas de Garabato y de Paloteo, y de infinitos estilos caribeños, Colombianos en general y con estilos de toda la ribera norte del continente Sudamericano, Salsas, Merengues, Vallenatos, etc..

Y..., la marca e influencia Africana, presente en innumerables facetas de este espléndido Carnaval, en sus negros Danzantes, sus disfraces, sus alegorías de las antiguas agrupaciones Tribales de sus ancestros, y en sus dioses Totémicos, herencia y legado directo de su antigua Fé, que se refleja maravillosamente en sofisticados trajes y máscaras de Toros, Tigres, Osos, Caimanes, Serpientes, Monos, etc.., antiguos Tótems, Divinidades, organizadores de tribus, clanes, dinastías, y hasta portadores de nombres propios, ya que muchos de estos sagrados animales fueron también los mismos nombres propios, por siglos, de determinados y específicos clanes humanos, devenidos hoy día, otra vez gracias a la maravillosa fiesta del Carnaval, en sofisticadas máscaras, trajes, disfraces, adornadas, estéticas, brillantes y majestuosas ante el tórrido sol tropical caribeño, como una recreación legendaria de los antiguos dioses, encarnados, revivificados y hasta expuestos en danzas de estirpe lúdica, en hermosas estampas de lucha, ó en desafíos guerreros, en gritos, corridas, desfiles estéticos, como para hacernos vivir, otra vez, en esta increíble fusión histórica, y terrenal de lo Africano, de una Incomparable fiesta Carnestoléndica de antiguo origen Europeo, y de que aquí, en esta lejana tierra Sudamericana, todo es posible de ser vivenciado nuevamente, lo salvaje, lo distinguido, lo fastuoso, lo primitivo, por obra, otra vez y por siempre, de la fiesta del Carnaval, que adquiere en esta tropical y brillante ciudad de Barranquilla, un ejemplo incomparable de viaje de ensueño, histórico, estético y artístico, que sólo el Carnaval pudo lograr.

Y..., habiendo sido la Fotografía la que me ha convocado a este increíble sitio del Caribe, sin embargo, fue la contemplación a veces pasiva, y otras gozosa, la que me sumergió durante horas en un incesante desfilar de grupos de Congos, con sus pasos característicos, de los innumerables grupos de Cumbiambas, con sus bellos trajes, y sus bailes acompasados, elegantes, sensuales y muy distinguidos, y seguidamente, casi en un traumático contraste, grupos de “negros africanos” y de “ blancos occidentales” , embadurnados todos ellos, indistintamente, con harina bien blanca y con pintura y betún bien negro, mezclados, mixturados, en una caótica pero a su vez en una bella cosmogonía, esperanzadora y mancomunada unión e integración racial, con sus gritos, sus batallas, y sus ironías hacia cualquier forma de racismo ; y luego, la serie de enmascarados, los tigres, toros, etc..., majestuosos, orgullosos, legendarios, que nos dicen..... : los dioses viven, y nuestros ancestros también, he aquí la historia.....

¿Cómo fotografiar esta paleta policromatica?, este viaje de fantasía y realidad, por lejanas tierras y lejanos tiempos, cómo encuadrarlo con mi cámara, compañera inseparable de tantos Carnavales, cómo plasmar esta fiesta única sin dejarme llevar, casi hipnotizado, por largos kilómetros de danzarines, disfrazados, “guerreros”, “animales”, etc.., con sus músicas, sus bailes, su estampa única, su Arte, con mayúsculas, ¿cómo Fotografiar esto, en este estado de trance?...

La respuesta la tuve varias horas después, luego de largas caminatas, de largas sesiones de baile, de disfrazarme con muchos tipos de máscaras, y, por qué no, de algunos sorbos de Ron y Aguardiente, luego de todo esto, decidí finalmente, que era mi turno ahora, de aportar algo mío, de mi producción, a esta muestra única de un Carnaval Local pero a su vez Universal...., fueron cientos de fotos individuales y colectivas, históricas y actuales, policromáticas ó monotonales, fotos de contrastes, de diversidades, de diferencias, de lejanías, ...., pero reunidas, armonizadas, e indiscutiblemente bendecidas por este polifacético e inacabable Carnaval, que tal vez pueda precisarse cuándo comienza, pero difícil saber, por obra, tal vez, de aquellos lejanos dioses Totémicos, cuándo finaliza y hasta dónde pueda llegar, casi como una metáfora de nuestra propia vida y de nuestro destino y de nuestra incertidumbre, que este hermoso Carnaval Barranquillero parece reflejar y representar.

Pablo Marcelo Siquiroff

Glosario de Términos:

Cumbia: Tradicional baile Barranquillero y Caribeño, que ha excedido largamente las fronteras y se ha extendido por muchas regiones de América. Es una danza acompasada, con un alto grado de sensualidad y seducción, y se baila en una seguidilla de parejas de baile, con sus trajes característicos, acompañados por un grupo de músicos.

Cumbiamba: Conjunto de Grupos de Cumbia ó estilos especiales de éstos.

Congo: Es una danza y unas agrupaciones típicas del Carnaval de Barranquilla, compuesta también por parejas, acompañadas por un grupo de disfraces de animales, y un conjunto de músicos. Es uno de los rasgos y elementos más distintivos del Carnaval Barranquillero, herencia de las antiguas tradiciones Africanas, donde los disfraces que representan a los animales, simbolizan los antiguos Tótems. Acompañando a los grupos de Congos, muchas veces van también grupos de "Negros" guerreros, en formación de "combate", embadurnados con harina blanca ó betún negro, simbolizando la integración racial .

Tótem: Entidad divinizada, muchas veces representada por animales, que son adorados por un determinado clan humano, al punto que el nombre del animal se traslada al del mismo clan. Es un tipo de Cosmovisión muy utilizado por los pueblos nativos de Africa.

Danza del Garabato: Tradicional danza Barranquillera, que representa asimismo, varias estampas de lucha y enfrentamientos, fundamentalmente la del hombre y su entorno, muchas veces enfrentados, como un destino infranqueable. Hay danzas de Garabato que simbolizan, directamente, el desafío del hombre frente a su propia muerte.

Danza del Paloteo: Otra danza Tradicional, y también de estampa de lucha, pero en el Paloteo los que se enfrentan son los diversos grupos humanos entre sí, utilizando, para la danza, un “Palo” característico, con un movimiento de “Paloteo” también característico.

Salsa, Merengue, Vallenato: Diferentes ritmos de Música del Caribe, hoy muy universalizados, y profesionalizados.